Capítulo 2
¡Nuevo campeón de goleo! ¿Una buena señal?
En un torneo anómalo, sin público en las tribunas y con las bancas reducidas por contagios, Jonathan Cabecita Rodríguez logró buena cosecha de goles durante el torneo Clausura 2020 —interrumpida por el coronavirus en 9 dianas— y en el siguiente alcanzó la cifra de 12 conquistas para grabar su nombre en la historia del club y el futbol mexicano.
Con este rendimiento el ariete uruguayo se sumó a
una corta lista de próceres azules, ya que se convirtió en campeón de goleo del
Apertura Guardianes 2020 y en cómplice para clasificarnos a Liguilla contra los
Tigres de la UANL. El panorama lucía propicio para dar pelea en Cuartos de
Final con juego de conjunto y amenaza latente en el área rival. El exjugador
del Santos Laguna era la apuesta de todos.
Desde el Apertura 2009, ningún centro delantero de
la Máquina había alcanzado la insignia de máximo romperredes en el balompié azteca. Y si consideramos que sólo
cuatro futbolistas de La Noria se han coronado de esta manera en más de medio
siglo de Cruz Azul en Primera división, el listón luce bastante alto y la
hazaña del charrúa gana más notoriedad.
El primer campeón de goleo fue el histórico
Horacio López Salgado con 25 anotaciones en la temporada 1974-75. El segundo
fue Carlos Hermosillo; sin embargo, él lo hizo por tres torneos consecutivos
(1993-94, 1994-95 y 1995-96), con 27, 35 y 26 dianas, respectivamente. Por ello
es el máximo goleador histórico del club con 197 conquistas. Irónicamente, fue
campeón hasta el Verano de 1997. El tercer tipo en lograr esa distinción fue el
uruguayo Washington Sebastián Loco Abreu,
quien defendió nuestros colores por breve periodo y fue máximo anotador del
Verano 2002 con 19 goles. El último delantero de Cruz Azul que recibió tal reconocimiento
fue el argentino Emanuel Villa. Tito estuvo tres años con los cementeros
y fue en el Torneo de Apertura 2009 donde logró el hito de 17 goles.
Por muy rutilante que sea el título de goleo, la
estadística no marca una circunstancia a favor del Azul. El club no ha sido
campeón de Liga gracias al poderío de sus atacantes recién cubiertos de
blasones. Ni con López Salgado, Carlos Hermosillo, Loco Abreu o Tito
Villa se alcanzó tal proeza. De hecho, históricamente, contender por el trofeo
de Liga con el mejor artillero del certamen en el once estelar, nunca ha sido
ventaja para los cruzazulinos.
Ante los Tigres de Gignac, Jonathan nos dio
esperanzas por su gol a Nahuel Guzmán en el juego de Ida para hacer la
diferencia 2-1 y avanzar después por marcador global (3-2); sin embargo, su botín
dorado perdió brillo en la siguiente llave de eliminación directa. Ese torneo
sufrimos dependencia del goleador charrúa y el secreto para vencernos era anularlo
del partido. En resumen, la clave para ser campeón con Cruz Azul estaba en otro
aspecto del juego y no en las individualidades. Comprobaríamos esta máxima del
balompié con el descalabro ante Pumas UNAM en la Semifinal de Vuelta del
Apertura 2020. En esa fase crucial del campeonato, Cabecita se retiró inédito
del Estadio Olímpico.
Entonces, no es una buena señal ostentar en tus
filas al goleador del torneo rumbo a la Liguilla. Por antecedentes del conjunto
azul, no lo es, ya que resulta más un lastre a causa de la presión mediática o
subordinación del equipo al desempeño de su jugador estrella.


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