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El romperredes charrúa que se sumó a la pléyade azul

Capítulo 2

¡Nuevo campeón de goleo! ¿Una buena señal?

En un torneo anómalo, sin público en las tribunas y con las bancas reducidas por contagios, Jonathan Cabecita Rodríguez logró buena cosecha de goles durante el torneo Clausura 2020 —interrumpida por el coronavirus en 9 dianas— y en el siguiente alcanzó la cifra de 12 conquistas para grabar su nombre en la historia del club y el futbol mexicano.

Con este rendimiento el ariete uruguayo se sumó a una corta lista de próceres azules, ya que se convirtió en campeón de goleo del Apertura Guardianes 2020 y en cómplice para clasificarnos a Liguilla contra los Tigres de la UANL. El panorama lucía propicio para dar pelea en Cuartos de Final con juego de conjunto y amenaza latente en el área rival. El exjugador del Santos Laguna era la apuesta de todos.

Desde el Apertura 2009, ningún centro delantero de la Máquina había alcanzado la insignia de máximo romperredes en el balompié azteca. Y si consideramos que sólo cuatro futbolistas de La Noria se han coronado de esta manera en más de medio siglo de Cruz Azul en Primera división, el listón luce bastante alto y la hazaña del charrúa gana más notoriedad.

El primer campeón de goleo fue el histórico Horacio López Salgado con 25 anotaciones en la temporada 1974-75. El segundo fue Carlos Hermosillo; sin embargo, él lo hizo por tres torneos consecutivos (1993-94, 1994-95 y 1995-96), con 27, 35 y 26 dianas, respectivamente. Por ello es el máximo goleador histórico del club con 197 conquistas. Irónicamente, fue campeón hasta el Verano de 1997. El tercer tipo en lograr esa distinción fue el uruguayo Washington Sebastián Loco Abreu, quien defendió nuestros colores por breve periodo y fue máximo anotador del Verano 2002 con 19 goles. El último delantero de Cruz Azul que recibió tal reconocimiento fue el argentino Emanuel Villa. Tito estuvo tres años con los cementeros y fue en el Torneo de Apertura 2009 donde logró el hito de 17 goles.

Por muy rutilante que sea el título de goleo, la estadística no marca una circunstancia a favor del Azul. El club no ha sido campeón de Liga gracias al poderío de sus atacantes recién cubiertos de blasones. Ni con López Salgado, Carlos Hermosillo, Loco Abreu o Tito Villa se alcanzó tal proeza. De hecho, históricamente, contender por el trofeo de Liga con el mejor artillero del certamen en el once estelar, nunca ha sido ventaja para los cruzazulinos.

Ante los Tigres de Gignac, Jonathan nos dio esperanzas por su gol a Nahuel Guzmán en el juego de Ida para hacer la diferencia 2-1 y avanzar después por marcador global (3-2); sin embargo, su botín dorado perdió brillo en la siguiente llave de eliminación directa. Ese torneo sufrimos dependencia del goleador charrúa y el secreto para vencernos era anularlo del partido. En resumen, la clave para ser campeón con Cruz Azul estaba en otro aspecto del juego y no en las individualidades. Comprobaríamos esta máxima del balompié con el descalabro ante Pumas UNAM en la Semifinal de Vuelta del Apertura 2020. En esa fase crucial del campeonato, Cabecita se retiró inédito del Estadio Olímpico.

Entonces, no es una buena señal ostentar en tus filas al goleador del torneo rumbo a la Liguilla. Por antecedentes del conjunto azul, no lo es, ya que resulta más un lastre a causa de la presión mediática o subordinación del equipo al desempeño de su jugador estrella.

No obstante, la misma condición estuvo por repetirse en el Clausura 2021 con el ariete uruguayo, quien presumía nueve dianas para pelear por el máximo honor de su gremio contra Pedro Alexis Canelo (11), de Toluca, y Nicolás Ibáñez (10), de Club Atlético San Luis. Para fortuna de los aficionados supersticiosos, el exjugador de Peñarol se quedó sin galardón esa temporada y acumuló la suerte del artillero para gritar gol dos veces en Liguilla, uno de penal ante Toluca en Cuartos y otro fantástico contra Santos Laguna en la Final.

El tiro que venció a Carlos Acevedo, inmortalizado por la lente del periodismo nacional, tiene su lugar como una de las instantáneas más recordadas por la gente tras el adiós del célebre charrúa al futbol árabe. Fue tan emblemática la conquista de Jonathan Rodríguez en el Estadio Azteca que ni siquiera su retorno a México para vestir el jersey del más odiado, puso en duda su leyenda dentro del club.

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Se retira la leyenda celeste del oro olímpico (27-02-2025)

Capítulo 33

La Máquina en tiempos de Corona-virus




D

esde que llegó procedente de Tecos en 2009, el romance de JJ Corona con la tribuna jamás se pintó de otro color que no fuera el azul. En su aventura con la Máquina el guardameta de 42 años lo ganó todo en México y con la Selección Olímpica obtuvo una de las mayores conquistas a nivel internacional para su país. No obstante, pese a sus récords y estadísticas en Liga MX o Juegos Olímpicos, José de Jesús Corona nunca fue titular en las copas del mundo celebradas entre 2010 y 2022. Ésta es la única mancha para su gran palmarés, con catorce años de militancia en el Azul y veinte de carrera.

El cuadro cementero ha tenido grandes exponentes bajo los tres palos. Desde quien puso la primera piedra para el nicho de leyendas con guantes como Miguel Supermán Marín hasta Óscar El Conejo Pérez, y ambos fueron campeones con el equipo de La Noria. Sin duda alguna, Corona Rodríguez se une a la lista de próceres, debido a su longeva calidad en el arco y sobre todo a su resiliencia para romper el maleficio del club en una época muy adversa.

Con 504 juegos en Cruz Azul, 54 en el Tricolor Mayor y 9 en el Olímpico hasta mayo de 2023, el arquero bautizado Yisus Crown por el narrador Christian Martinoli edificó su gran trayectoria basada en títulos y apariciones de Liguilla. Aunque por tres ocasiones se le escapó de las manos el campeonato doméstico en la última instancia (una ante Monterrey y dos ante América), el portero nacido en Guadalajara, Jalisco, fue pieza fundamental para levantar el título de liga que faltaba a su currículum un 30 de mayo de 2021.

El campeón olímpico de Londres 2012 sabía que su legado no estaría completo si dejaba cuentas pendientes con la nación azul y su mayor deuda era la gloria del certamen local. Lo pensaba años atrás. Tenía que ser campeón sea como sea, dijo para Exceso de humo, podcast de Luis García y Christian Martinoli.

Sin embargo, el inicio del torneo Clausura 2021 no fue ideal. En la misma entrevista Corona resumió el estado del once multicampeón tras sus primeras dos jornadas: En ese mismo torneo cerramos filas porque veníamos de un descalabro muy fuerte contra Pumas [remontada por 4-0 en 2020]. Fue un momento muy complicado para todos nosotros; después vino la eliminación de Concachampions. Nos quedamos sin técnico. Renuncia el profe [Robert Dante] Siboldi, llega Juan [Reynoso]. No tuvimos el mejor de los inicios con dos derrotas [Santos y Puebla]. Éramos muy criticados.

El torneo cancelado, la remontada de Pumas y la eliminación de Concachampions eran heridas abiertas todavía. Desde la aparición del virus homónimo de Corona Rodríguez, había una serie de ilusiones destrozadas. Cuando mejor rendía el combinado celeste en 2020, apareció el Covid-19 o la maldición de la cruzazuleada. El arranque de 2021 no pintaba bien.

Con lo que parecía una debacle bastante pronto, el guardavallas que está a un penal atajado de empatar el récord de Oswaldo Sánchez en Primera División (25), describió cómo lograron cambiar el triste rumbo de la locomotora azul: Fue importantísima una charla que tuvimos después de esas dos derrotas en la cual cada uno expresó su sentimiento y qué podía hacer [para levantarnos]… Fue importantísimo [conocer] el sentir de cada uno, escucharnos, expresarnos y cerrar filas, saber que lo único que teníamos que hacer era prepararnos, trabajar, cerrar la boca y aceptar la crítica… A partir de eso, el equipo le dio vuelta a la moneda y fuimos líderes durante todo el torneo.


El actual portero con más arcos imbatidos en la Liga MX (190) —después de destronar a su colega y otro mítico cementero, Óscar Conejo Pérez (189)—, es JJ Corona y esa marca histórica la pudo conseguir más rápido gracias a la racha de doce victorias en el Clausura 2021, donde dejó en cero su meta durante nueve partidos de campaña regular y otros tres en Liguilla. Aunque parte del secreto para obtener esa novena estrella fue la solidez defensiva y el arco imbatible, el hombre récord de la Máquina señaló otros aspectos en el podcast deportivo para construir ese equipo de leyenda: Fue importante el grupo que se formó en ese momento, [hubo] mucha competencia interna. Eran entrenamientos muy intensos, una disputa en cada posición donde nadie se dejaba. Cada uno quería ganar los enfrentamientos. En interescuadras hubo momentos en los que teníamos que separar compañeros porque era tanta la intensidad con la que se entraba que había discusiones. Esa competencia deportiva y leal fue importante.

A pesar del buen paso fecha tras fecha, había crisis de resultados. Múltiples ocasiones la Máquina llegó a Liguilla como Súper Líder. Ante la inexplicable pandemia de vitrinas vacías y cruzazuleadas, se recurrió a otras situaciones más extra-cancha, por ejemplo, el coaching para el alivio mental. Y como toda la afición después, también se hizo popular la superstición, incluso entre jugadores. Eso sí, Corona atribuye todo el crédito de la Novena a seguir trabajando. La cábala que siempre he tenido es entrar con el pie derecho a la cancha. Es lo único, dijo al Dr. García y Martinoli. No utilizo prenda cabalera. En una ocasión vi a un padre llevar agua bendita al club y no funcionaba nada. Me revolvía en la cama pensando en cómo resolverlo [ser campeón]. Trabajo, entreno, me dedico, ¿qué hago? Bueno, fue seguir insistiendo.

Para nuestra fortuna y la suya, todos presentíamos algo esa noche del 30 de mayo de 2021 y Chuy Corona también. De inicio te juro que ya estaba seguro de que ésta (Final) era la buena. No había otra. No iba a haber otra oportunidad para mí por la edad y todo lo que había sucedido, porque también ahí se me terminaba el contrato y no había tenido renovación todavía, confesó el veterano arquero. Chuy, ahí en la mente me lo decía. Ésta la tenemos que ganar sí o sí. Nos olvidamos de todo y pensamos en jugar, en hacer lo nuestro.

Así de convencido estaba del triunfo el eterno capitán que durante su última atajada en pelota detenida frente a Santos —mientras Carlos Acevedo hacía de Moisés Muñoz al minuto 92 con 44 segundos y nos detenía el corazón a medio país—, me hizo recordar su despeje con los puños por delante en Juegos Olímpicos. Sin importarle daños a terceros ni a sí mismo, la determinación de Chuy para pelear la pelota contra Neymar Júnior en la Final de Wembley fue de púgil fajador y nos hizo sentir seguros, casi campeones desde el minuto 52, protegiendo la ventaja de 1-0 ante la Brasil de Hulk, Marcelo, Alexandre Pato y la joven estrella del Santos.

Idéntica sensación me hizo evocar su última estirada por la Novena. Corona hizo acopio del ímpetu de Londres en su salida ante el guardameta lagunero, fue al choque arriesgando todo por el todo y atenazó la gloria. En una región famosa por sus movimientos telúricos, Acevedo fue sólo una parodia de Muñoz, convulsión que apenas hizo sonar la alerta sísmica del corazón celeste. En cambio, Corona fue una réplica suya del Wembley de 2012, pero ahora en el Azteca. Su determinación provocó un sismo de emociones, cuyas sacudidas rebasaron el Coloso de Santa Úrsula y recorrieron la República mexicana.

Fue quitarnos una losa muy grande de la espalda, para nosotros y las familias que también lo sufren bastante, concluyó el ídolo cementero. Para todos ellos va dedicado [el campeonato], para toda esa gente que siempre estuvo con nosotros. También quiero agradecerle a la gente que reconoció ese triunfo y que no solamente eran de Cruz Azul sino de otros equipos.

Pese a una carrera grandiosa de 14 años y más de 500 partidos con Cruz Azul, Jesús Corona fue víctima de una limpieza general junto a otros históricos del club como Julio Cata
Domínguez (17 años) y Rafael Baca (9 años). El eterno capitán fue el último en irse, ya que no recibió una extensión de contrato y el 23 de junio de 2023 dejó de estar a las órdenes de Ricardo Tuca Ferretti. Si el estratega brasileño no trasciende en lo deportivo, su gestión en la Máquina será recordada por no respetar las vidas y carreras entregadas a Cruz Azul.

En una imagen inédita y sorprendente, un día después Yisus Crown fue presentado como refuerzo de los Xolos de Tijuana. Cosas del futbol.

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Diferencias entre refuerzos (Pasado reciente)

Cruz Azul 0-1 Tigres / 4 de febrero de 2023 – Jornada 4

Debut de 13 minutos en la derrota de Cruz Azul 0-1 Tigres. Carlos Vargas, exlateral de Mazatlán, hizo un Estephen Eustaquio e igual que el mundialista por Canadá se lesionó en su primer juego con la Máquina. Por si las dudas, cuídenlo bien. No nos vaya a salir otro crack infravalorado. En esta época de austeridad no podemos menospreciar a nadie.

Pd (2025): Se fueron Juan Escobar, Pablo Aguilar, Sebastián Jurado, Luis Romo (y regresó), Uriel Antuna, Martín Anselmi, Vicente Sánchez y Vargas no se ha ido. Inrecíble del club. 

* Viñeta del libro para colorear Para pitar y pintar a toda máquina. Colorea el Clausura 2023.



 

El histórico defensor de la resiliencia azul

Capítulo 1

Conjuro a traición. De sarcasmo a profecía

Treinta años sin ganar nada y siguen reclamando, se expuso la afrenta en televisión nacional durante las semifinales de la Copa por México, un 15 de julio de 2020. El de GNP era un título de pretemporada; pero para el aficionado azul representaba un breve consuelo tras la cancelación por pandemia del Clausura 2020, torneo donde el equipo de Robert Dante Siboldi mandaba como líder hasta la fecha 10. Pese a los reclamos e ilusiones, Cruz Azul también perdió ese trofeo de liga. Antes era sobre la hora y esta vez, sobre el escritorio. El sentimiento fue el mismo. La Liga MX determinó no declarar campeón a ningún club y de nuevo fuimos objeto de mofa. Nadie conocía aún los modos de burla que podría inventar el destino para todos los azules.

Ningún fan del club podrá olvidar esas palabras, aunque no por los motivos de Javier Aquino Carmona. El insulto era familiar para nosotros; pero la voz del sarcasmo, el autor de esa condena, fue una traición inesperada luego que los celestes ganaran la tanda de penales en la copa GNP. Vieran que salí de ahí. Treinta años sin ganar nada, fueron las primeras palabras de Javier, extremo de Tigres, tras un conato de bronca entre Dante Siboldi y Guido Pizarro. En tantos años de duelo por perder seis finales de Liga y dos contra el América, el corazón de la afición azul se ha hecho cada vez más de piedra; pero por quien había lanzado tal presunción, la frase caló muy hondo. Por ser de cuna celeste, podría considerarse hasta abuso de confianza. Aquino conocía las entrañas de La Noria, las vitrinas y los mitos de la institución. Por ende, se había roto cualquier lazo de cariño y la gente se lo ha hecho saber en el Estadio Azteca y por redes sociales hasta el hartazgo.

Javier Aquino conocía las heridas de guerra desde fuerzas básicas; sabía la urgente necesidad de un campeonato después de luchar por ello durante cinco años con el Cruz Azul en el circuito estelar. En ese lapso la Máquina le arropó como el hijo pródigo. El extremo oaxaqueño tuvo la exposición suficiente para ser seleccionado nacional y luego ganar el oro olímpico en Londres 2012 junto a Chuy Corona. El club lo vendió rápido al Villarreal y el jugador añadió su nombre a la breve lista de canteranos enviados con éxito a Europa como Paco Palencia, Aarón Galindo y Ricardo Osorio —recién Santiago Giménez—. Incluso, en el Clausura 2013 Aquino se despidió en un gran partido contra el Puebla, donde metió un golazo tras dos paredes con Teófilo Gutiérrez y Mariano Pavone. Se fue a festejar con la grada y puso sus manos en el escudo que besó. Era hecho en la institución y orgullo de su fanaticada.Por eso, cuando Aquino Carmona parecía haberse esfumado del club que lo hizo debutar, más allá de repatriarse con Tigres y campeonar cuatro veces con ellos —reconocimiento ineludible—, su regreso a la memoria de la afición celeste fue rutilante gracias a sus incisivas declaraciones: Treinta años sin ganar nada y siguen reclamando.


No obstante, hubo una resolución más dulce para este drama. Aquino señaló un receptor del mensaje, un cementero de cuna igual que él, pero leal por 17 años a la misma camiseta: Dale, Cata, levanta la copa, levántala. El trofeo era de corcholata, eso lo sabíamos; pero el agravio vino por lo demás. Echó sal a una herida aún abierta e hizo blanco de sus burlas a un histórico defensor que no había sido campeón de liga.

Pese a su fidelidad con el club cementero, los detractores del Cata le han tildado de bulto y el malo del cuento en esta etapa de finales perdidas. El canterano nacido en fuerzas básicas tal vez no era el más técnico con la pelota o rudo sin ella, quizá no lucía como en su mejor época; pero el tipo quería resarcir su andar con el club. Sin pretenderlo, Aquino dio un enemigo en común a las hordas de fanáticos molestos por los manejos del expresidente Billy Álvarez, las gestiones de vestuario, la pésima suerte en cancha… Cuando parecía que no había más razones para enfurecer, Javier vino a inmolarse. ¿Era su acto de redención? ¿Quería distraer a los calumniadores del Cata con su figura de traidor e ingrato?

La Máquina quedó campeón del torneo amistoso tras vencer a Chivas 2-1 en la final; pero la frase del extremo izquierdo comenzó como otra cábala de mal augurio y pronosticaba un año maldito para el Azul en el Apertura Guardianes 2020. Y en cierta medida lo fue porque a raíz de su sentencia vino otro semestre dulce con desenlace amargo.

Aun así, la maldición del Cruz Azul como subcampeonísimo fue perdiendo fuerza. O el conjuro de Aquino carecía de malevolencia y se convirtió pronto en profecía. No lo sé, pero la cuenta de títulos fue en aumento desde la pronunciación de Javier contra sus viejos colores. Insisto, el efecto no fue inmediato, ya que se caminó por un semestre igual de tortuoso que en el pasado; pero la profecía se cumplió y varias veces: Dale, Cata, levanta la copa, levántala.

El Cruz Azul dio un giro a su larga agonía de títulos y en corto tiempo se convirtió en el equipo más ganador entre 2018 y 2021. Eso sí, la limpia que hizo la bruja Zulema a La Noria y al Estadio Azul no tuvo nada que ver. Más mérito tuvieron Paco Jémez, Pedro Caixinha, Dante Siboldi, Juan Reynoso, Cata Domínguez y Chuy Corona como referentes. La nueva cara del club cementero comenzó un 31 de octubre cuando derrotaron por 2-0 a los Rayados de Monterrey en la Copa MX del Apertura 2018. Posteriormente, los de la Noria ganaron la Súper Copa MX a Necaxa el 14 de junio del 2019 en California, Estados Unidos, por marcador de 4-0 y después en ese mismo año la Leagues Cup a Tigres (1-2). Sin embargo, la mayor victoria fue en el torneo Guardianes 2021, cuando el 30 de mayo se logró romper una maldición que nos tuvo 23 años sin corona del certamen doméstico. En la Final de Primera división ganó a Santos Laguna por marcador global de 2-1, gracias a la mayor conquista del Cabecita Rodríguez.

En un festejo Catá-rtico, apenas puso fin el silbante al partido de Vuelta, Julio Domínguez celebró hasta las lágrimas a mitad de cancha en el Estadio Azteca. El canterano más longevo del club tenía su anhelado desquite. Fueron 15 años de perseguir mi sueño. El apoyo de mi familia fue importante para esto. Se me dio [el campeonato], dijo el defensa central esa noche. Efigie de resiliencia y fidelidad a un club, de ésos que ya no se ven con apego a la camiseta como Francesco Totti con la Roma o Alessandro del Piero con la Juventus, así veré siempre a Cata. El futbolista chiapaneco soportó las críticas en redes, el hashtag #FueraCata y los gritos en el estadio local: su casa en el Azteca, cuyo terreno debía ser refugio, se convirtió en campo hostil por el mínimo error.

Por su parte, Bryan Angulo, también artífice de la Novena desde el banquillo, sucumbió a los ataques de la grada y se marchó a medio torneo Clausura 2022. En cambio, Julio César ha permanecido en la institución pese a los abucheos, desprecio y malos resultados. De todo lo que he pasado he tenido más tristeza por las finales que hemos perdido que campeonatos, dijo Domínguez Juárez cual faquir de la Máquina en entrevista con Javier Alarcón. Gracias a Dios llegó el fruto después de tanto tiempo, que fue la novena; pero nunca desistí de ese sueño. Siempre lo tuve en mente.

Hermoso episodio también fue cuando a la par del eterno capitán, José de Jesús Corona, el Cata alzó el título. Fue una estampa que quedará para el recuerdo de todos y cuya imagen con Yoshimar Yotún ocupando el primer plano en un salto de júbilo, se llevó el premio a mejor fotografía en la categoría de futbol en el World Sport Photography Awards 2021. La autora fue la mexicana Eloísa Sánchez de Alba.

Esa noche ganamos todos. El país quería ver a Cruz Azul con su campeonato y se le cumplió su deseo. Había escuchado de la voluntad de la masa, del poder otorgado por la comunidad a través del rezo y plegarias para provocar acontecimientos. Si todos lo quieren, va a suceder; pero las buenas intenciones en redes sociales, toda esta buena vibra alrededor, parecían insuficientes para gestar lo inverosímil hasta que pasó. Es una cálida sensación de apoyo sin reservas ni colores. Y el futbol me ha enseñado gestos igual de solidarios. Vimos la misma empatía y anhelo colectivo, a nivel nacional y fuera de nuestras fronteras. Sucedió un torneo después con los Zorros del Atlas y su título tras 70 años; sucedió en Qatar con Messi y su Copa del Mundo. Ante la ausencia de Cristiano Ronaldo y Portugal en el desenlace del certamen, el universo fue más justo con el fin de una época llena de récords y galardones. Así de razonable fue el futbol con Cruz Azul y sus millones de fanáticos. Sólo había que tener paciencia, como bien dijo Cata: Nunca es tarde. La resiliencia y la perseverancia pueden lograr su objetivo. Tarde o temprano llegan [...] Durante tantos años nunca desistí de ese sueño y se logró gracias a Dios.


El fin de la tragedia solo fue el inicio de una etapa dulce, ya que el equipo celeste alargó su racha de trofeos. Obtuvo la Copa de Campeones 2020-2021 ante el Club León por resultado de 2-1. Asimismo, tras el campeonato de Atlas en la Liga MX, ambos conjuntos compitieron por la Súper Copa MX 2022, ya que eran los últimos clubes en haber ganado torneos de Liga. El Azul definió el título en la tanda de penales con Santiago Giménez como figura y Julián Quiñones como villano.

Pese a las críticas de su propia afición y burlas de aquellos “hermanos” de cuna futbolística, Julio Cata Domínguez levantó el último título con la Máquina en 2022 como un ícono de la zaga celeste. El defensor con 655 juegos y 17 años de carrera lo ganó todo en México portando un solo jersey desde su debut profesional en 2006 y deja una linda trayectoria antes de colgar sus tachones.

Dale, Cata, levanta la copa. Levántala, predijo Javier Aquino en 2020 con efecto retardado para el siguiente año. Lo que no anticipó el extremo mexicano fue que el histórico central sería baja del plantel cruzazulino un 27 de mayo de 2023. La directiva no renovó su contrato y dejó ir por la puerta de atrás a un jugador institucional que pensaba retirarse en casa. Entonces Julio César haría lo impensado a sus 35 años: fichar por el Atlético de San Luis y disputar el Apertura 2023 con el rojo y blanco en su indumentaria.

Se siente un vacío en el estómago, no esperaba esta situación, pero estoy tranquilo, confesó el futbolista chiapaneco a León Lecanda en entrevista para ESPN. Me hubiera gustado retirarme acá porque durante tantos años sólo he defendido una playera. Desde niño amo estos colores. Desafortunadamente es así, los ciclos terminan. Entregué todo por el club, a esta gran institución, con ese profesionalismo durante tantos años…

Gracias, Cruz Azul, por abrirme las puertas y poder cumplir mi sueño que le prometí a mi padre y familia en debutar y ser campeón en el equipo de mis amores, publicó Cata Domínguez en Instagram con su último mensaje como cementero. Hoy me toca despedirme con nostalgia y felicidad, pero sobre todo en paz, les deseo mucho éxito y que Dios los bendiga.



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Azulado en cuarentena

Atlas que sostiene a Cruz Azul rumbo a Semifinales